Opinión Prensa

El Pingüino | Día mundial de los humedales: Conservar sin aislar

  • Publicado el 05.02.2026
  • Escrito por Angel Fondon

Columna de Diego Urrejola, director ejecutivo de Fundación Cosmos

¿Es lógico pensar que la naturaleza este fuera de la ciudad?
En muchas zonas urbanas, hay humedales que conviven con calles, viviendas y trayectos diarios. Personas que los cruzan camino al trabajo, niñas y niños que juegan, vecinos que los recorren sin saber del todo qué ocurre ahí. No son postales verdes ni paisajes remotos, sino sistemas vivos que estaban ahí antes que la ciudad y que, de manera silenciosa, siguen sosteniéndola.

En la semana en que conmemoramos el Día Mundial de los Humedales, conviene hacerse una pregunta incómoda. ¿Proteger significa necesariamente cerrar? Durante mucho tiempo, la conservación se entendió como aislamiento, como levantar barreras para evitar cualquier interacción humana. Pero los humedales urbanos desafían esa lógica. Han sido históricamente espacios recorridos, usados y comprendidos por culturas y comunidades que aprendieron a convivir con estos ecosistemas que nos proveen de agua dulce, nos protegen frente a marejadas y que albergan en torno al 40 % de las especies vegetales y animales del planeta.

La clave no está en excluir, sino en cómo se cuida y se gestiona esa relación. Desde Fundación Cosmos, como administradores del Santuario Humedal Río Maipo, hemos visto que los humedales que mejor resisten la presión urbana no son los más ocultos, sino aquellos que las personas reconocen como parte de su entorno. Cuando las personas saben que un humedal existe, entienden para qué sirve y sienten que forma parte de su entorno. Y cuando hay conocimiento, valoración y reglas claras, estos ecosistemas se integran de manera natural y consciente a la ciudad, pasando de ser solo paisajes a patrimonio natural y cultural.

Conservar sin aislar supone aceptar algo simple, pero profundo. La ciudad no está separada de la naturaleza y nuestra calidad de vida depende, en buena medida, de cómo integramos estos sistemas. En el Día Mundial de los Humedales, el llamado es simple y concreto: reconocerlos, aprender de ellos y asumir que su cuidado no es tarea de unos pocos, sino una responsabilidad compartida que se ejerce todos los días. Esa cercanía puede marcar la diferencia entre una protección declarada y una protección efectiva.