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Archdaily | Arquitectura inspirada en las aves: comprender el territorio en Chile

  • Publicado el 10.06.2026
  • Escrito por Angel Fondon

¿Cómo transformar el diseño arquitectónico en una herramienta activa de conservación? Considerando a la naturaleza como fuente inagotable de inspiración, un vínculo en armonía con ella enmarca las incontables interrelaciones que existen entre los seres humanos, los organismos y los ciclos naturales. Diseñar con el paisaje implica aprender a convivir con sus temporalidades sin poder controlar sus procesos. Las tradiciones, la ecología, el pasado y el presente de los territorios colaboran a crear espacios que interpreten a sus comunidades. La arquitectura del paisaje puede inspirarse en las aves, las plantas y demás elementos naturales en el afán de moldear el complejo entramado dinámico de ecosistemas y usos que componen el ambiente.

Todos los seres vivos interactúan y modifican su alrededor influyendo al mismo tiempo en otras especies y sus relaciones, más allá de crear tramas y conexiones entre organismos y entornos. Los seres humanos forman parte de este movimiento transformador al dar forma a cada territorio donde se asientan gracias a su capacidad intelectual, riqueza cultural y poten­cial de organización en grupo. Sin embargo, esta capacidad representa hoy una amenaza para muchas formas de vida que daña varias de las funciones ecológicas que nos permiten existir. La triple crisis ambiental —el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación— se debe, en gran medi­da, a una gran desconexión física, biológica y espiritual de las comunidades humanas con los ecosistemas que sostienen las funciones esenciales para la vida.

Los servicios ecosistémicos representan las contribuciones tangibles e intangi­bles que la naturaleza brinda para la supervivencia y desa­rrollo de los seres humanos. Resaltando la importancia de los ecosistemas para la vida humana, sus beneficios se clasifican en cuatro categorías acorde a la Evaluación de Ecosistemas del Milenio (Millennium Ecosystem Assessment), un proyecto global impulsado por las Naciones Unidas entre 2001 y 2005. La categorización involucra servicios de provisión (como alimentos, agua, madera, fibras y plantas medicinales), servicios de regulación (como la regulación del clima, control de inun­daciones, purificación del agua y control de plagas), servicios de sopor­te (como la formación de suelo, fotosíntesis y los ciclos de nutrientes) y servicios culturales (como experiencias recreativas, estéticas, educati­vas, espirituales y culturales).

Actualmente, este concepto ha evoluciona­do a “Contribuciones de la Naturaleza para las Personas” (NCP, por sus siglas en inglés), conside­rando que existe una relación bidireccional y dinámica entre las personas y la naturaleza mientras se reconoce la diversidad de valores, percepciones y conocimientos que surgen de esta interacción.

«La belleza de la naturaleza nos conmueve como algo grande que apunta más allá de nosotros. El hombre viene de la naturaleza y retorna a ella de nuevo. Cuando sentimos como hermoso un paisaje que no hemos domesticado y conformado a nuestra medida, aflora a nuestra conciencia un presentimiento de la dimensión de nuestra vida en esa inconmensurabilidad de la naturaleza. Nos sentimos elevados; humildes y orgullosos, todo en uno.» —Peter Zumthor, Thinking Architecture

Reflexionando sobre las formas de habitar el planeta, Fundación Cosmos representa una organización chilena dedicada al diseño de infraestructuras y modelos de gestión territorial basados en la naturaleza. Reconociendo la importancia de reconectar con los territorios, trabajan desde la arquitectura del paisaje buscando integrar conservación ecológica, educación ambiental y uso público responsable, en colaboración con comunidades locales, gobiernos municipales y organismos públicos. A través de proyectos desarrollados en humedales urbanos y periurbanos de Chile, su enfoque se basa en principios de arquitectura vernácula y biomimética, que se inspiran en especies locales, dinámicas ecológicas y saberes constructivos tradicionales.

«En Fundación Cosmos entendemos que el diseño no puede ser un acto aislado ni impuesto: debe ser una respuesta sensible y respetuosa hacia los territorios que habitamos. Por eso trabajamos con una arquitectura que se inspira en la naturaleza y dialoga con ella. Este enfoque no solo minimiza el impacto ecológico, sino que nos permite crear infraestructuras que fortalecen la conservación y generan experiencias significativas para las comunidades. Para nosotros, diseñar con la naturaleza es parte esencial de cómo imaginamos el futuro de los espacios públicos y naturales” —Felipe Correa, arquitecto y director de proyectos de Fundación Cosmos

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