Programa de Infraestructura

El terreno del Parque Humedal Río Maipo es extremadamente dinámico. Las marejadas pueden borrar metros y metros de playa, además de dunas y pajonales; las crecidas del río inundan terrenos interiores; el viento puede formar dunas o acumulaciones de arena donde antes no las había, y el nivel del suelo puede cambiar drásticamente. Construir en esas condiciones cambiantes es un gran desafío, pero durante los años que llevamos trabajado aquí hemos aprendido a adaptarnos a ellas, para proveer de infraestructura que permita a los visitantes acceder al parque de forma segura, protegiendo -a la vez- el ecosistema.

Portal de acceso

En esta área encontramos la oficina de guardaparques para el registro e ingreso al parque, servicios privados para los funcionarios (baño, cocina y bodega), y baños públicos con accesibilidad universal. Todas estas dependencias están conectadas entre ellas a través de una gran terraza semi sombreada, construido en base a una pérgola de estructura metálica. Desde esta terraza se inicia el recorrido sobre pasarelas bajas, que también cuentan con accesibilidad universal.

Plaza Cultura Aconcagua

A continuación de la oficina de administración, diseñamos y construimos un espacio circular de reunión y distribución de recorridos. La forma de este espacio y la disposición de las tablas de madera recuerda el símbolo trinacrio adoptado por la Cultura Aconcagua que habitó este espacio originalmente.

Espacio Trile

El Espacio Trile es una gran sala multiuso que se encuentra a continuación de las oficinas de administración y la plaza Cultura Aconcagua. Tiene una vista privilegiada al pajonal del sector oriente del parque y está adaptado para realizar variadas actividades, incluyendo charlas, reuniones, exposiciones, etc. El lugar recibe su nombre en alusión a una de las aves características de los pajonales.

Mirador Pajonal 

Es una plataforma amplia desde la cual se pueden observar de cerca los pajonales y su vegetación subacuática característica, es decir, plantas enraizadas en el fondo del agua que salen por sobre la superficie, como el junco (Scirpus californicus) y la totora (Typha angustifolia). Además se pueden avistar aves como el trile, el huairavillo o el siete colores, que habitan en los pajonales.

Mirador Siete Colores

Este mirador rinde un homenaje a la destreza y meticulosidad de la pequeña ave por la cual lleva su nombre: el siete colores. Esta ave usa tiras de juncos secos para construir su nido. Con ellas forma una taza terminada en punta, en su parte inferior, y la amarra a ramas de totora, a unos 50 a 100 cm del agua.

Para acceder a la torre se debe ingresar a una pasarela ubicada a 1,2 m sobre el terreno natural y luego ascender por una escalera de caracol excéntrica que recorre una altura de 3,7 m hasta llegar al mirador. Desde ahí se obtiene una vista en 360°, que permite disfrutar de los diversos paisajes del humedal y observar sus aves.

Mirador Pilpilén

Situado en la playa y al final del sendero principal del Parque,  se encuentra el mirador Pilpén. Fue el primer mirador del Parque Humedal Río Maipo, construido poco después de su creación, en el marco de un convenio entre la Municipalidad de Santo Domingo y la Estación Costera de Investigaciones Marinas (ECIM) de la Universidad Católica.  Entonces la estructura estaba rodeada de pajonales y era posibles avistar las aves propias de ese hábitat; hoy, en cambio, esos pajonales se han secado producto de las marejadas. Actualmente desde este mirador es más bien  posible observar aves playeras como los pilpilenes, playeritos o zarapitos, y -además- constituye en punto de información sobre los hábitats y servicios ecosistémicos del humedal.

Senderos y señalética

Los senderos son parte de la infraestructura básica que deben tener los parques para proteger su biodiversidad; caminar fuera de ellos supone una amenaza para la flora y fauna.

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