Pequeño Cottolengo: Jardín San José

El Hogar San José es otro de los pabellones ubicados al interior del Pequeño Cottolengo de Cerrillos. Éste acoge a 45 adultos mayores cuya edad promedio es de 70 años, y cuyas patologías son mayormente déficit cognitivo severo, autismo, epilepsia y demencia senil en estado avanzado.

Este pabellón tiene un jardín interior abierto a sus residentes, sin embargo, era poco visitado por ellos. Esto se debía, en parte, a la carencia de elementos naturales atractivos que estimularan y favorecieran su conexión e interacción con la naturaleza, así como a la falta de sombras en verano, a problemas de accesibilidad en su diseño y a la falta de mantención.

Para subsanar estos problemas y darle a los adultos mayores el bienestar que merecen, nuevamente nos unimos con Fundación Ilumina y el Pequeño Cottolengo para convertir este espacio en un Jardín Terapéutico. Se construyeron espacios al interior del pabellón con vista hacia el jardín, para que los residentes puedan gozar del jardín durante todo el año;  implementamos buenos accesos usando pavimentos suaves, rampas, puertas fáciles de abrir, y elementos que le den seguridad a los usuarios, como barandas y asientos emplazados de manera frecuente cada 7 o 10 mts. Además, plantamos una gran diversidad de especies vegetales para contar con variados colores, olores, texturas, movimientos al viento; construimos circuitos de longitudes y formas variadas para motivar su recorrido; habilitamos lugares que invitan a la reflexión personal, así como espacios despejados para hacer actividades, y otros para hacer jardinería o terapia hortícola.

“El jardín del Hogar San José ofrecía algunas condiciones ideales para pensar en esta nueva intervención. Lo primero que quisiera plantear, como una defensa teórica casi de base, es que tenemos derecho a una vida digna, pero también a morir dignamente. Muchas de las personas que viven en el Pequeño Cottolengo han pasado más de la mitad de su vida ahí y, eventualmente, irán al Hogar  San José a morir. Es justo morir en paz. En términos de beneficios y alcances, hay mucha investigación que demuestra cómo las actividades que se realizan en un jardín (caminar, tomar sol, relacionarse socialmente, etc..) tienen impacto positivo en la salud de la tercera edad, pues frenan el desarrollo de condiciones neurodegenerativas y mejoran notablemente su calidad de vida”. Marcela Tenorio, neurosicóloga.

A partir de ahora los residentes contarán con un lugar exterior seguro, cómodo y agradable donde podrán salir a recrearse, ejercitar, socializar o descansar rodeados de naturaleza. La comunidad completa (residentes, familiares y funcionarios) recibirán los beneficios de conectarse con la #Naturaleza, a través de un espacio diseñado y creado específicamente para ellos.

Inaugurado el miércoles 16 de mayo del 2018.

Menu